Una de las tareas más difíciles para un directivo o emprendedor que está continuamente a la caza de ideas que puedan convertirse en beneficios para su empresa, es seleccionar las que verdaderamente se pueden convertir en una oportunidad de negocio viable.... (por Yvonne Sánchez, coautora de MBA del Siglo XXI.)
Una de las tareas más difíciles para un directivo o emprendedor que está continuamente a la caza de ideas que puedan convertirse en beneficios para su empresa, es seleccionar las que verdaderamente se pueden convertir en una oportunidad de negocio viable.
Para lograr este objetivo es necesario un proceso de evaluación y toma de decisiones y evidentemente cuanto más profesional sea este proceso y cuantas más y mejores herramientas apliquemos, mejor será la calidad de nuestras conclusiones.
Las reglas del juego en la gestión de empresas están cambiando dramáticamente y ya no es suficiente con “tener olfato para los negocios”. Si queremos transformar una idea brillante en beneficios y no pérdidas, se hace indispensable hoy más que nunca, la formación que proporciona un MBA.
En numerosas ocasiones hemos oído comentar que “ya todo está inventado” y ciertamente los mercados están hipersaturados de productos y servicios. Los directivos de hoy en día tienen la difícil tarea de encontrar nuevas fórmulas comerciales para productos o servicios ya existentes o aplicar nuevas técnicas para encontrar ideas verdaderamente innovadoras.
En ambas situaciones los conocimientos y herramientas que proporciona un MBA son insustituibles. La intuición y el “olfato” no nos enseñan cómo realizar una análisis de tendencias con un coste mínimo, como poder aprovechar y capitalizar el potencial del nuevo modelo de la web 2.0, cuales son las estrategias más adecuadas en tiempos de crisis , como desarrollar y actualizar un plan de negocio, o como asignar correctamente los recursos disponibles a un proyecto (humanos, económicos, tecnológicos, etc).
Yvonne Sánchez, subdirectora de Programas de Alta Dirección (IE) y coautora de MBA del Siglo XXI
Hoy en día la información se propaga más rápido y a un número mayor de usuarios. Los consumidores empiezan a estar más y mejor informados y sobre todo, cada vez más conectados. Como menciona Rick Levine en el famoso manifiesto Cluetrain, los mercados son como “conversaciones” entre los consumidores y las empresas. Sólo aquellas empresas que estén dispuestas a “dialogar” con sus clientes sobrevivirán.
Además, teniendo en cuenta que se calcula que recibimos más de 3.000 mensajes publicitarios al día, es obvio que tenemos que buscar nuevas formas de atraer y ganar la confianza del consumidor y en este sentido el que nos resulten totalmente familiares las nuevas formas de hacer marketing y saber cómo aplicar el famoso pensamiento lateral de Edward de Bono es el equivalente al dominio de otra lengua, la lengua que hablan los altos directivos de hoy en día.
No podemos tampoco desestimar la importancia de la contabilidad y las finanzas.
Desafortunadamente muchas personas asocian estos vocablos a números y obligaciones fiscales, que se delegan a otros miembros de la organización o se subcontratan con un despacho especializado.
No es necesario que los directivos aprendan como hacer asientos contables o que se dediquen a elaborar balances y cuentas de resultados, pero es vital que aprovechen toda la información que los estados financieros les pueden proporcionar para mejorar sus márgenes y beneficios y sobre todo para anticipar cualquier problema cuando todavía hay tiempo para subsanarlo.
Los momentos de crisis e incertidumbre son también momentos de grandes oportunidades. Si nos limitamos a analizar a la competencia, nos limitaremos a copiar, pero si nos enseñan como detectar una tendencia y como convertirla en una innovación, estaremos poniéndonos un paso por delante de los demás y en estos momentos no es el pez grande el que se come al pequeño, es el pez más rápido el que se come al lento.
Hoy más que nunca, un MBA es la brújula que necesitamos para orientarnos en momentos de cambio e incertidumbre y además el motor que nos puede convertir en los peces más rápidos.
Yvonne Sánchez, subdirectora de Programas de Alta Dirección del IE Business School. Artículo publicado el 30 de Octubre de 2008 en AméricaEconomía.